Septiembre es probablemente el mes con más antojo del calendario mexicano. Coincide la temporada de varios ingredientes con las fiestas patrias, y el resultado es un mes donde la comida es parte central de la celebración, no un acompañamiento.
La ventaja de saber qué es de temporada es doble: comes las cosas en su mejor momento y las pagas más baratas. Estos son los sabores que definen el mes.

Chiles en nogada, la ventana más corta del año
Chile poblano relleno de picadillo con fruta, bañado en salsa de nuez de Castilla y coronado con granada roja. Su temporada es breve porque depende de que coincidan la nuez fresca y la granada, más o menos entre finales de agosto y principios de octubre. Si piensas comerlos fuera, pregunta con anticipación: muchas cocinas los ofrecen solo unas semanas y por encargo. Y si los vas a hacer, la nogada pide nuez pelada del día; es el paso más laborioso y el que más se nota.
Pozole, el platillo que se termina en la mesa
Rojo, blanco o verde según la región, el pozole tiene una gracia particular: llega a la mesa incompleto a propósito. Lechuga, rábano, cebolla, orégano, chile piquín y limón permiten que cada quien lo ajuste a su gusto. Es también el platillo más práctico para reunir gente, porque el caldo mejora si se hace un día antes.
Un atajo que casi todos usan: maíz cacahuazintle precocido, de lata o de bolsa. Ahorra horas de cocción y el resultado sigue siendo bueno si el caldo está bien sazonado.
Antojitos: sopes, chalupas y tostadas
Base de maíz y libertad total encima. Son la botana perfecta para una reunión porque se arman en línea y cada invitado se sirve solo. Si vas a cocinar para varios, deja las bases listas y las salsas por separado: se resuelve más rápido y se ve mejor en la mesa.
Aguas frescas para bajarle al picante
Horchata, jamaica, tamarindo o una de tuna, que además está justo en temporada. Más allá de refrescar, cumplen una función práctica cuando el picante escala: el lácteo de la horchata y el dulce de las demás calman mucho más que el agua sola.
Y si quieres algo distinto, el agua de tuna o la de guayaba con un poco de limón son de las mejores del mes y casi nadie las prepara en casa.
Si vas a cocinar en septiembre, el mejor consejo es elegir un platillo protagonista y rodearlo de cosas sencillas: rinde mucho más que intentar un banquete completo y llegas a la mesa sin estar agotado. Y si prefieres salir a comer, reserva con tiempo, porque las fechas fuertes se llenan rápido. En uFoodZone encuentras tips, novedades e ideas de recetas foodies para armar tu mes patrio.