Las plataformas de delivery resolvieron un problema grande: la logística. Pero con el tiempo, sus comisiones — del 25% al 35% por pedido — empiezan a comerse márgenes que ya de por sí son ajustados.
La pregunta no es si las plataformas son buenas o malas. Es: ¿en qué momento tu volumen justifica desarrollar un canal propio?
Te ayudo a hacer ese análisis de manera práctica.
El costo real de las plataformas
Si vendes 10,000 pesos con 30% de comisión, te quedan 7,000. De esos todavía descontás ingredientes, empaque y costos fijos. En muchos casos, el margen neto de un pedido de plataforma es menor al del cliente en el local.

Cuándo tiene sentido un canal propio
Si ya tienes volumen consistente, clientes frecuentes de delivery y capacidad logística básica, puede tener sentido migrar una parte de esos pedidos a un canal propio vía WhatsApp o tienda en línea.
La migración no tiene que ser total
Usa las plataformas para atraer clientes nuevos y, una vez que te conocen, invítalos a pedir directo con una pequeña ventaja: un descuento o un extra en su pedido.
El costo oculto del delivery propio
Tener canal propio implica gestionar pedidos, coordinar entregas y resolver problemas. Antes de lanzarte, define quién lo va a operar y con qué herramientas.
La decisión entre plataformas y canal propio es una estrategia que evoluciona con tu negocio. Lo más importante es entender tus números y actuar desde la información.